Hablando con padres, sobre el deporte de sus hijos, en deporte base, uno de los temas más frecuentes de conversación es el ejemplo que transmite el entrenador a sus hijos.

Por el contrario, palabras más propias de esta actividad deportiva como: competición, clasificación, ganar, etc., no suelen salir en las conversaciones de estos padres preocupados por una formación integral de sus hijos, unos padres que ven en el deporte, mucho más que el objetivo de la suma de puntos.

Cada vez son más los equipos que se plantean, nos planteamos, que el entrenador de los equipos de base, sea un modelo, un líder, para los deportistas. En esas edades, es igual o más se importante la formación en valores y virtudes que la mera mejora técnica deportiva sin tener en cuenta el crecimiento personal, la formación integral e individual.

wildcats-1281577_1920No sería correcto exigir únicamente un entreno a pleno rendimiento, que lo den todo y sin quejarse y luego no ayudarles a que vivan la generosidad entre compañeros del equipo, a ayudar a fomentar el buen rendimiento académico, a ser puntuales en el vestuario, a cuidar los modales y el vocabulario, a preocuparse por un miembro del equipo enfermo,…

Esta rápida enumeración de aspectos comentados anteriormente se pueden ampliar mucho, llegando seguramente a hacernos ver la dificultad que puede haber en encontrar personal formado adecuadamente.

Las grandes empresas, los grandes proyectos siempre han salido adelante gracias al trabajo de un equipo, de un grupo de profesionales que procuran un objetivo común. Por esto, el entrenador o “coach”, en estas categorías, debe estar muy arropado por el equipo directivo y disponer en la medida de lo posible de personas dentro del club que se responsabilicen también de la parte más formativa, pedagógica, para poderla trabajar, hacer crecer y mejorar conjuntamente con la deportiva.

Lo importante en la educación es no sólo que la gente haga y sepa hacer lo que es correcto, sino que disfrute haciéndolo; no sólo formar para hacer buenos deportistas, sino hacer que sean buenas personas, porque una mala persona nunca llegará a ser un buen deportista ni un buen profesional.

Para terminar, te recomiendo este post de José Iribas, en “Dame tres minutos“, sobre las buenas personas

Alex Porqueras – @aporqueras